El teatro vuelve a ser la gran fiesta de los sentidos, del ritual encuentro entre el pensamiento, el sentimiento, la poesía y la ilusión.

El teatro vuelve a ser la gran fiesta de los sentidos, del ritual encuentro entre el pensamiento, el sentimiento, la poesía y la ilusión. Así nació hace dos mil seiscientos años aproximadamente en la antigua Grecia, cuando las fiestas dionisiacas eran la gran celebración disfrutada al unísono por los humanos y sus dioses.

Manta no es la antigua Atenas, es Manta, una ciudad abrazada por el mar y su milenaria cultura marina. De Atenas podría decirse lo mismo. La gran ciudad griega tuvo históricamente grandes navegantes que conocían los lenguajes y secretos del mar. De Manta podría decirse lo mismo. Las grandes celebraciones atenienses dedicadas al dios (o semidios) Dionisio produjeron extraordinarias piezas de teatro que perduran hasta nuestros días. El Festival Internacional de Teatro de Manta posibilita cada año el encuentro del público con inolvidables obras teatrales que han enriquecido el acervo cultural de la ciudad.

Lo maravilloso del teatro es que nos permite dialogar desde y entre temporalidades variadas y equidistantes porque el tiempo teatral transgrede los calendarios formales y realistas. El 32 Festival Internacional de Teatro de Manta propone este diálogo que quiebra el tiempo y las formas convencionales de vida y pensamiento.

Los invitamos a vivir esta experiencia extraordinaria que ha sido posible gracias al auspicio del Ministerio de Cultura y Patrimonio, el IFAIC, la Alcaldía de Manta, Marco Marchán Distribuciones; a la organización de La Fundación Cultural y Grupo de Teatro La Trinchera, a los apoyos de Solydar, la Casa de la Cultura núcleo de Manabí, Mall del Pacífico, Mr. Books, Producciones La Pinchagua.

Bienvenidas, bienvenidos compañeras y compañeros artistas y apreciado público, Que el teatro vuelva a ser la gran fiesta de los sentidos.

Nixon García.